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Chiara Oliver 'no fue real': un debut sólido que promete más de lo que cumple
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El álbum debut de Chiara Oliver apuesta por el indie-folk anglosajón y llega al top 2 en España, aunque sus letras se quedan atrapadas en el cliché romántico.
Un cierre que es también un comienzo
El álbum debut de Chiara Oliver, 'no fue real', llega con una paradoja en su concepción: la propia artista lo presenta como el resumen o cierre de una etapa, no como una apertura. Para un disco debut, ese gesto dice mucho de cómo Oliver entiende su propio recorrido. Las guitarras siguen presentes, pero el punk-pop de los dos mil queda atrás. Lo que ocupa su lugar es un indie-folk y pop alternativo de corte anglosajón, sombrío y bien producido, que ha marcado buena parte del pop alternativo en el último lustro.
Chiara Oliver en vibrako: menorquina de origen británico, cuya nasalidad vocal recuerda, según Jenesaispop, a Nini Fabi de HAERTS, incluso en su etapa en Operación Triunfo. Las referencias que podrían poblar su moodboard van de Holly Humberstone a Lizzy McAlpine o la faceta más folk de Taylor Swift. Son coordenadas reconocibles, pero el disco no se limita a reproducirlas.
Lo que funciona
El álbum llegó al top 2 en España, y no es difícil entender por qué una parte del público lo ha adoptado. Hay canciones bien construidas, tanto en composición como en atmósfera. 'Puzzle' sostiene su single gracias a un estribillo con gancho real, esa frase de "no me puedo ir, porque fui feliz". 'Margaritas' se mueve con soltura en el pop-rock alternativo. 'Lo siento x ser yo' abraza el country-pop con un estribillo muy definido, y '2+2=5' cierra el disco con solidez, acercándose a un sonido que evoca a Cigarettes After Sex y que incluso roza el shoegaze en su crescendo final. La pista titular también funciona dentro de esas coordenadas. Y 'Parte de mí', con su aire jazzístico, es quizás la pieza más redonda del conjunto.
Lo que no termina de cuajar
El problema llega cuando el disco avanza y el rango melódico se estrecha. Canciones como 'Una más' o 'Un minuto +' suenan redundantes, tanto en melodía como en sonido. Hay además una interpolación de 'Kiss Me' de Sixpence None the Richer que no añade nada nuevo, quedándose como sombra de la original. Ciertas decisiones de producción vocal, especialmente en 'Una más' y 'Me & My Girls', hacen sonar la voz de Oliver de forma artificiosa, lo que desconecta al oyente justo donde más se necesita cercanía.
Las letras son el flanco más débil. Oliver escribe desde un lugar diarístico y honesto, pero sus textos acumulan lugares comunes románticos que pocas veces se concretan en una frase memorable. Rimas como "por qué nos engañamos, si se ve que no encajamos" o "no estás aquí, pero eres parte de mí" construyen una narrativa del desamor que, por su densidad de clichés, termina contando relativamente poco.
En perspectiva
'no fue real' es, con todo, una muestra más de lo que el pop surgido de OT ha avanzado desde sus años más comercialmente rígidos. Chiara Oliver tiene un timbre vocal reconocible y sabe construir atmósferas. Si en su próxima etapa afina la escritura y amplía el rango melódico, el salto puede ser considerable.