Conciertos
Blood Orange en Barcelona: chelo eléctrico, melancolía y siete años de espera en el Paral·lel 62
Dev Hynes volvió a Barcelona por primera vez desde 2019 con un concierto íntimo en el Paral·lel 62, dos días antes de su actuación en el Fòrum.

Siete años son muchos años
El concierto de Blood Orange en el Paral·lel 62 era uno de los más esperados de la programación paralela del Primavera a la Ciutat. Dev Hynes no actuaba en Barcelona desde 2019, y la llegada de 'Essex Honey', un disco particularmente íntimo y biográfico, hacía presagiar que verlo en una sala recogida iba a ser algo distinto a lo que ofrece el escenario grande del Fòrum, donde Blood Orange se presentó dos días después, el 4 de junio. La presagió cumplida.
Un violonchelo eléctrico y los Smiths para empezar
Hynes apareció en solitario, con sus reconocibles cascos y un violonchelo eléctrico, para abrir con una versión de 'How Soon Is Now?' de los Smiths. Un arranque desconcertante que se asentó en cuanto entró la banda, formada entre otros por Tariq Al-Sabir a los instrumentos y los coros de Ian Isiah y Eva Tolkin. Desde ahí, el concierto encontró su temperatura: 'Look at You', 'Somewhere in Between' y 'Jesus Freak Lighter' trazaron el arco inicial, con guitarras, teclados y batería sonando, según Jenesaispop, con el mismo buen gusto que en las grabaciones.
Géneros que se disuelven
Fiel a la filosofía de Blood Orange, el repertorio se movió con soltura entre la música disco de 'Uncle ACE', los ritmos tropicales de 'Best to You' y la nana hipnótica de 'Mind Loaded', donde se pudo escuchar lo que parecía la voz pregrabada de Caroline Polachek al fondo. El momento de mayor intensidad llegó con 'Charcoal Baby', donde guitarras y teclados construyeron un muro de sonido que concentró la energía emocional del show.
Hynes, que se movió sin parar de un extremo al otro del escenario pasando de la guitarra a los teclados, tiene una presencia hipnótica que hace difícil incluso sacarle una foto decente. Tras interpretar 'You're Not Good Enough', expresó su emoción ante el calor del público y afirmó que tocar allí «es una bendición» y que su reacción es «un gran reafirmación» de por qué ama su profesión.
El equilibrio del repertorio, a debate
El concierto cerró con 'The Field', guiño directo a 'Essex Honey'. Pero el disco nuevo, curiosamente, no llegó a ocupar ni la mitad del set: contando la versión de apertura, hubo más canciones antiguas que nuevas. Es comprensible que, después de siete años de ausencia en Barcelona, Hynes optara por equilibrar catálogo y novedades. Pero para quienes llegaron precisamente por 'Essex Honey', la proporción dejó un leve sabor a poco. Un apunte menor en lo que fue, por lo demás, un concierto de esos que no se olvidan fácilmente.
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