Conciertos
Bad Bunny lleva el tour de DTMF a Madrid y encapsula todo lo bueno de la cultura latina
Doce conciertos en España y una demanda imposible de satisfacer: Bad Bunny convierte el Metropolitano en un oasis de cultura latina con su tour de DTMF.
El tour de DTMF más difícil de ver
Conseguir una entrada para el tour de DTMF de Bad Bunny fue, según jenesaispop.com, un infierno colectivo. Ni con doce conciertos en España, diez de ellos en Madrid, y un par más en Lisboa, la demanda del público quedó cubierta. Se fue solo, cuando se pudo, y sin elegir compañía. Ese contexto importa para entender la magnitud del fenómeno: Debí tirar más fotos acumula ocho veces platino en España y sigue en el top 3 un año y medio después de su edición.
Vientos, salsa y una casita al otro lado del estadio
El show arranca con una potente banda en directo que acompaña a Benito en la primera parte del set, coherente con el protagonismo de los instrumentos de viento en el disco. Suenan los temas más salseros, entre ellos "Baile inolvidable" y "Nuevayol", junto a clásicos como "Callaíta", que levantó el estadio entero. El sonido del Metropolitano no ayuda, como es habitual en ese recinto, pero la segunda parte del concierto mejora la experiencia.
Tras un interludio de silencio, Bad Bunny se traslada a "La Casita", un segundo escenario al otro lado del estadio donde sonaron "Tití me preguntó" y "Yo perreo sola". El sábado Myke Towers saltó al escenario como invitado sorpresa y desató la fiesta con "LALA". El domingo fue el turno de Los Pleneros de la Cresta, con quienes interpretó "Café con Ron", una de las canciones que mejor encapsulan el espíritu de la gira. "Safaera" tampoco faltó, representativa del sonido de esta década.
Un oasis, sin pirotecnia
Sin grandes efectos escénicos ni la pirotecnia habitual en espectáculos de esta escala, el tour se sostiene en la solidez de un repertorio construido durante más de una década. Benito cerró con "Debí tirar más fotos" y "EoO" a modo de bis, y antes animó al público a "amarnos a nosotros mismos tal y como somos" y a "olvidar el rencor del pasado". El momento en que abrazó a un joven que no podía dejar de llorar frente a La Casita resumió bien el tono de la noche: esto no es un espectáculo de diva, es una celebración colectiva.
Hay un único punto flojo: los cerca de 15 minutos que Benito dedica a saludar fans desde La Casita detienen el ritmo del show sin aportar mucho. Pero es un apunte menor en una actuación que, según jenesaispop.com, demuestra que Bad Bunny tiene material suficiente para llenar hasta tres horas de concierto. Esto siempre fue de canciones. Y canciones sobran.
Fuentes
Tu reacción
Comentarios0
Cargando…
Cargando comentarios…